domingo, 26 de septiembre de 2010

Corresponsal español en Caracas se burla del Himno Nacional de Venezuela

El diario El País publica que Chávez y su gente "se emocionan cantando un himno que habla de un pobre en su choza"

Alejandro Ruiz / Venezuela Cantaclaro

¿Hasta dónde puede llegar la gran prensa española en su afán por denigrar del Presidente Hugo Chávez, del humilde pueblo venezolano y de la Revolución Bolivariana, en víspera de cada batalla electoral, para tratar de favorecer a la oposición derechista?

El diario español El País y su corresponsal en Caracas, enviado para informar de las elecciones parlamentarias de este domingo 26 de septiembre, nos muestran hasta donde se puede denigrar de un país, de su gente humilde, de sus autoridades y de sus símbolos patrios.

Decir que “Chávez y sus secuaces se las apañan para encandilar a la gente sencilla que, elección tras elección (…) le respalda con su voto", no es suficiente para ese tipo de periodismo. Escribir que “el pobre solo vota a cambio de la sopa boba”, tampoco es suficiente para una supuesta nota informativa de El País sobre las actuales elecciones venezolanas.

Con el nada imparcial titular de "La oposición venezolana se une para frenar los abusos de poder de Chávez", fechado el 25-09-2010 -un día antes de las elecciones-, el diario El País de España publica un reportaje, firmado por su corresponsal Pablo Ordaz, donde se burla y banaliza el Himno Nacional de Venezuela. Además, trata de ridiculizar al Presidente Chávez y menosprecia a la gente humilde del país suramericano, una antigua colonia española desde 1498 hasta 1821.

Veamos, textualmente, cómo se publicó esta otra parte de la infamante nota orientada a “informar” a los lectores en España y servir de munición en el circular cartel mediático internacional, incluyendo los diversos medios de la oposición en Venezuela:

“Basta con salir a las calles (…) y ver a una marea roja de gente que se divierte con su comandante presidente [Chávez], que ríe con sus chistes, responde a sus preguntas y se emociona cantando con él un himno que habla de un ‘pobre que en su choza libertad pidió".

El señor periodista Pablo Ordaz y el diario El País de España irrespetan la fibra más sensible del pueblo venezolano. Ese himno, del cual se burlan y banalizan porque habla de un “pobre que en su choza libertad pidió”, no es “un himno” que inventó Chávez para “emocionar” y “encandilar a la gente sencilla que, elección tras elección…” le respalda.

Ese himno es, nada más y nada menos que, el Himno Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. Al compás de esa canción patriótica el Ejército Libertador de Simón Bolívar liberó, hace casi 200 años, a Venezuela y a varios países de América del Sur del yugo colonialista español.

El Himno Nacional “Gloria al Bravo Pueblo”, es un canto sagrado y solemne para todos los venezolanos y venezolanas, que data de la lucha independentista desde 1810. Es constitucionalmente uno de los tres Símbolos Patrios que identifican al país, junto con la Bandera Nacional y el Escudo de la República. Su irrespeto es considerado por la Ley un delito.

Es ruin que El País de España -y su corresponsal que escribe desde Caracas- llegue a esos extremos sólo para atacar al Presidente Chávez y tratar de favorecer a una oposición derrotada. Ya deberían saber que significa “Gloria al bravo pueblo que el yugó lanzó, la Ley respetando la virtud y honor”.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Oposición paga aviso racista contra jefe de campaña del PSUV-PCV

Pablo Medina llama “bacalao negro” a Aristóbulo Istúriz


Alejandro Ruiz

El candidato de los partidos de oposición al parlamento por el Distrito Capital, Pablo Medina, publicó este jueves 23 de septiembre 2010, en el diario Últimas Noticias, un mensaje a página completa en el cual convoca a sufragar por aquellos “que no sean esclavos del jefe de gobierno” y llama “bacalao negro” al candidato chavista por esa circunscripción, en clara alusión al profesor Aristóbulo Istúriz, un afrodescendiente, y quien es el jefe nacional de campaña de la alianza revolucionaria PSUV-PCV.

Medina, dirigente de la alianza derechista MUD, aspira un puesto a la Asamblea Nacional con los votos de zonas populares de la capital venezolana, donde también está postulado Istúriz, ex ministro de Educación y vicepresidente del partido del Presidente Chávez.

En el aviso, pagado como publicidad electoral en el diario de mayor circulación nacional, Pablo Medina aparece en una fotografía junto al también candidato opositor por Caracas, Stalin González. Seguidamente, en un extenso y virulento texto titulado “¡Vamos mi gente!”, arremete contra el Presidente de la República, despotrica de los candidatos de la alianza del Partido Socialista Unido de Venezuela y el Partido Comunista de Venezuela (PSUV-PCV) e incita a la Fuerza Armada a la rebelión el día de las elecciones.

Paradójicamente, los dirigentes de la oposición afincaron su campaña a la Asamblea Nacional en llamar “A votar contra el odio”, “Para vivir y progresar en Paz” y publicando en la prensa que “En Venezuela queremos Paz, respeto, tolerancia y democracia”. En los diversos medios de difusión y en reuniones se presentaron como alternativa de inclusión y de amor al prójimo. Mientras, no se cansaron -ni se cansan- de acusar al mandatario venezolano y a los candidatos de la alianza revolucionaria PSUV-PCV de fomentar la intolerancia, el discurso violento y dividir al país.

Sin embargo, llegando al final de la contienda electoral que este próximo 26 de septiembre 2010 definirá los 165 integrantes del Parlamento Nacional, se han desatado los demonios en el campo de la contrarrevolución en Venezuela, mostrando su verdadera esencia y saña. Los candidatos opositores no pudieron disimular mucho tiempo, con su discurso fingido de peace and love, “los amamos a todos, voten por mí”.

Es realmente vergonzoso, contrario a todas las normas de contiendas electorales y a los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución Nacional, el libelo publicado el último día de campaña con la firma del candidato opositor Pablo Medina en el diario Últimas Noticias (23-09-2010, p.43). Ni siquiera su copartidario del ultraderechista Movimiento 2D, Miguel Henrique Otero, se atrevió a insertarlo como publicidad en el diario El Nacional.

La propaganda pretendidamente electoral de la oposición increpa y difama al Presidente Chávez, como ya es su costumbre: “…el dinero que pertenece a todos los venezolanos, lo robas…”.

Además, mostrando de donde proviene el mensaje provocador, señala: “…sólo una foto de muertos arrumados en la morgue escandaliza y activa a tu aparataje de arrodillados…”.

Al principio de la publicación se llama a votar por diputados “…que no sean esclavos del jefe de gobierno”. Y luego, casi al final, la oposición lanza lo más despreciable, instigador y racista de su discurso, aludiendo primeramente al Presidente de la República y luego al candidato Aristóbulo Istúriz, por el color de su piel:

“Tú [Chávez] y tus compinches se las tiran de vivos lanzando retos al pueblo opositor (…) ¿Por qué tu bacalao negro, después que lanzó el reto a debatir no tuvo la misma agalla (…) Te advierto, nosotros si vamos a defender democráticamente el voto y la FAN [Fuerza Armada Nacional] institucional estará con el pueblo venezolano”.

La campaña electoral ha terminado, el desprecio de la oligarquía y sus mercenarios no. Que no lo olvide el glorioso pueblo bolivariano de Venezuela.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¿Y si votamos por los comunistas?

Alejandro Ruiz

Por primera vez en sus casi 80 años de historia, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) ocupa un lugar destacado en el tarjetón electoral: arriba y a la izquierda, justo al lado del mayoritario Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). El otrora lugar reservado a los partidos burgueses AD, Copei y el reformista MAS, ahora corresponde a las fuerzas de la Revolución Bolivariana, y eso no es poca cosa en la batalla política-electoral.

Gracias a la alianza perfecta entre socialistas y comunistas para las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre, todos los candidatos del PSUV son los mismos del PCV, en voto lista y nominal, en todos los estados del país. Votando por las tarjetas del PSUV o del PCV se vota por los mismos candidatos.

Entonces ¿por qué votar por los comunistas? ¿No es lo mismo?

Es lo mismo electoralmente hablando, pero cada voto por el PCV tendría una cualidad distinta en la batalla para profundizar la Revolución, para combatir a la contrarrevolución y a las tendencias reformistas.

En lo personal, una sola razón sería suficiente para votar por los comunistas: los dirigentes del PCV están dispuestos a correr la misma suerte de sus militantes y el pueblo humilde, y así lo asumen en su modo de vida. A veces hasta el sacrificio de morir por su causa.

Pero, además, hay otras razones. Cada voto por los comunistas del PCV sería un reconocimiento a su trayectoria y consecuencia, desde su fundación en 1931, en la lucha por el Socialismo; a su lealtad con el Comandante Chávez desde que apoyaron su candidatura presidencial en febrero de 1998.

Mientras algunos que se decían acríticamente fieles al Presidente Chávez le han traicionado y desertado a las filas de la oposición y del imperialismo, los dirigentes y militantes del PCV se han mantenido consecuentes en estos 11 años de Gobierno Revolucionario. Siempre su bandera con el Gallo Rojo ha estado presente, sin exigir cargos ni privilegios burocráticos para apoyarle.

Cada voto por la tarjeta del PCV es un voto contra los renegados de ayer y contra los traidores de hoy con sus teorías del “socialismo democrático”, al estilo de Podemos, y del “socialismo productivo”, del extraviado PPT, que como partidos aliados medraron del Gobierno y todo les parecía bien y perfecto, pero que ahora coinciden con la derecha más rancia en sus ataques desmedidos contra Chávez y la Revolución.

Cada voto por los comunistas es, también, un voto para la sincera y constructiva crítica revolucionaria a las fallas y errores en el desarrollo de la gestión de gobierno.

Además, cada voto por el PCV es un voto para impulsar leyes revolucionarias pendientes, que contribuyan a transformar las relaciones sociales de producción y a construir la hegemonía del sistema socialista sobre la realidad capitalista actual, como la Ley de los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras, para ejercer el control de la clase obrera en las empresas públicas y privadas existentes.

Es votar por quienes han impulsado insistentemente en la Asamblea Nacional y en la calle la aprobación de una Nueva Ley Orgánica del Trabajo, que establezca estabilidad laboral general y absoluta; reducción de la jornada de trabajo; retroactividad para el cálculo de las prestaciones sociales; incremento del periodo de reposo pre y postnatal.

Votar por los comunistas es votar por su propuesta de nacionalización y socialización de todo el sistema bancario y financiero del país, con mecanismos de participación de sus trabajadores en el control de la gestión. Y así acabar de raíz la podredumbre financiera que estafa a sus clientes-víctimas y se aprovecha de la renta petrolera.

Porque votar por los comunistas es fortalecer la corriente internacional que más se ha comprometido y batallado en defensa de la Revolución Bolivariana en todos los países del mundo. Mientras los llamados partidos socialistas de varios continentes y la Internacional Socialista se unen con la derecha para atacar a Chávez y su gobierno, los comunistas le defienden con fervor en Europa, Asia, Norteamérica, Suramérica, África y Oceanía.

Y porque cada voto por el PCV será como una pedrada en los dientes de la campaña anticomunista y contrarrevolucionaria del Cardenal Urosa y la cúpula eclesiástica antipatriota. Será como una pedrada en los dientes de los mentirosos del canal Globovisión, del diario El Nacional y demás medios privados.

Cada voto por los comunistas será un misil al hígado del imperialismo y sus lacayos. Y si son muchos los votos, le entraría un buen sustico a la burguesía. Como mínimo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Foto de cárcel colombiana es publicada en primera plana como “indigna cárcel” de Venezuela


Alejandro Ruiz

El diario opositor El Nuevo País, editado en Caracas por la familia Poleo, el viernes 03-09-2010 publicó en primera plana una inmensa foto de una supuesta cárcel venezolana, donde se observa una celda donde sobreviven siete presos -quizá más- en dantesco hacinamiento infrahumano. La foto es realmente conmovedora, dramática.

En un recuadro, un titular con letras rojas identifica la foto: “Cárceles indignas”. Un breve texto de la pretendida noticia complementa tan valiosa imagen: “Lo que está ocurriendo en las cárceles venezolanas no es un invento del imperialismo, (…) La gráfica corresponde a Uribana [cárcel ubicada en Barquisimeto] y muestra las condiciones en las que sobreviven estos privados de libertad, mientras el gobierno lanza programas de ‘la reinserción de los presos a la sociedad’, sin resultados visibles”.

Toda prisión es terrible. Y en las cárceles venezolanas todavía persisten serios problemas heredados, propios de ese submundo. Sin embargo, la fotografía publicada por El Nuevo País no corresponde, como aseguran a sus lectores, a la cárcel venezolana de Uribana. En realidad es una foto de la Cárcel Nacional Bellavista, ubicada cerca de Medellín, en Colombia; no en Venezuela. Los ladrillos de la pared que se observan al fondo de la gráfica son característicos de esa prisión colombiana.

La supuesta foto exclusiva ha sido publicada desde hace unos tres años por varios portales de Internet, en artículos referidos al problema de las cárceles en Colombia.

Al buscar en el portal Google las palabras “cárcel en Colombia” y presionar ver imágenes, aparece de segunda en pantalla la misma foto publicada por el diario El Nuevo País. La imagen está vinculada al portal Web Foro Fuerzas Armadas Españolas. Allí se indica que la foto corresponde a la Cárcel Nacional Bellavista, en Colombia. Además se puede leer el siguiente texto, que no deja lugar a dudas:

“Los niveles de hacinamiento: Las cárceles de Colombia superan por mucho su capacidad instalada. De un hacinamiento que a principios de la década de 1990 era de aproximadamente el 14% se paso un hacinamiento que supera el 35%, en promedio en las cárceles del país. Pero, este promedio nacional dista bastante de la situación de las cárceles de las grandes ciudades. A manera de ejemplo, en la Cárcel Nacional Bellavista hay 6.300 internos, cuando su capacidad es de 1.800, es decir existe un hacinamiento del 250%. Esto, sumado al deterioro físico de las instalaciones, constituye un atentado contra la vida, la salud, la privacidad y la seguridad de los detenidos”.

En la cárcel colombiana de Bellavista hay decenas de guerrilleros presos en condiciones dramáticas, junto con miles de delincuentes comunes y delincuentes paramilitares. La prensa de Colombia de vez en cuando publica titulares como estos: “Familiares de internos de la cárcel Bellavista protestan por condiciones indignas en el penal” (El Tiempo, 27-02-2010); “Reclusos de la Cárcel Bellavista protagonizaron motín” (RCN Radio, 24-02-2010).

La reciente “información” de El Nuevo País es otra muestra de que en su afán por atacar y desestabilizar al gobierno del Presidente Chávez, los medios privados mienten, manipulan y engañan de una manera ciertamente indigna. Ahora les ha dado por publicar fotos en primera plana para escandalizar y aterrorizar a la población venezolana, en vísperas de las elecciones parlamentarias.

A los medios de difusión privados, casi todos enfrentados al gobierno de Chávez, no les importa si tienen que recurrir a viejas fotografías y presentarlas como sucesos actuales. O publicar una fotografía de una cárcel colombiana y presentarla como si se tratara de Venezuela. A ese nivel han descendido los dueños del “periodismo a la venezolana”.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Corte Constitucional de Colombia declarará nulo acuerdo militar con EEUU


Agencia Popular de Noticias.- Un reporte informativo de la emisora colombiana La W Radio aseguró conocer una sentencia de la Corte Constitucional de ese país que "declarará inexequible el acuerdo de cooperación militar entre Estados Unidos y Colombia, al considerar que debía haber pasado primero por el Congreso de la República, antes de ser aprobado".

La Corte declara inconstitucional la norma respectiva -agrega- pero la deja viva por un periodo de tiempo; es decir, le dará al Congreso un año para que decida si aprueba o no el acuerdo.

El fallo del máximo Tribunal señala que el acuerdo que permitió al gobierno de Estados Unidos la instalación de siete bases militares en Colombia "no es una ampliación de otros tratados militares entre los dos países", y por lo tanto debió ser autorizado por el parlamento.

La semana pasada, el presidente de la Corte Constitucional, el magistrado Mauricio González, declaró que habían iniciado las deliberaciones y que emitirían una decisión antes del próximo 17 de agosto.
La demanda que solicitó ante la Corte declarar insconstitucional el convenio militar fue interpuesta por la ONG Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo". La ponencia del magistrado Iván Palacios, encargado de estudiar y presentar el caso, señala que la firma del acuerdo, en octubre de 2009, "no cumplió los requisitos legales y, debido a que se trata de un convenio distinto a otros anteriores, debía pasar por el Congreso de Colombia para su aprobación".
Estas apreciaciones coinciden con la opinión emitida por el Consejo de Estado de Colombia, entregada al Gobierno de Uribe antes de la firma del convenio militar.

martes, 10 de agosto de 2010

El Vaticano y sus cardenales a tribunales o el fin de la justicia divina


Alejandro Ruiz

Juicios actuales en Europa y Estados Unidos confirman que las sociedades ya no se conforman dócilmente con la “Suprema Justicia Divina”.

En la muy católica, apostólica y romana Italia -donde está enclavado el privilegiado y artificial Estado del Vaticano-, el arzobispo de Nápoles, cardenal Crescenzio Sepe, ha sido acusado por la Fiscalía de corrupción agravada en negocios inmobiliarios junto con un ministro del gobierno de Berlusconi (El País, España, 20-06-2010).

Agreguemos que este cardenal italiano no es un simple “pastor de almas”. Tiene pasaporte diplomático vaticano y hasta el 2006 manejaba todo el patrimonio inmobiliario de la Santa Sede, que reporta unos 70 millones de dólares anuales por alquileres. El cardenal Sepe dice en sus misas que es un mártir y que “después del calvario, vendrá la resurrección”. Pero la Fiscalía dice que en ese camino a la resurrección se embolsilló más de 3 millones de dólares de forma ilegal.

Otro caso relevante es el del cardenal primado de Bélgica, Godfried Danneels, sometido a proceso judicial por ocultar delitos de pederastia y abusos sexuales a niños por parte de algunos sacerdotes de su congregación católica. Su casa fue allanada e incautada su computadora portátil, con información comprometedora.

Por esta investigación, y a pesar de la protesta del papa Benedicto XVI, el pasado 24 de junio los tribunales de Bélgica ordenaron también una requisa en el Palacio Episcopal de la región de Malinas, regentado por el cardenal Danneels. Allí la policía encontró documentos sumarios relacionados con el caso del pederasta Marc Dutroux, quien en 2004 fue condenado a cadena perpetua por secuestros, violaciones y asesinatos a varias niñas”; sucesos que conmocionaron al país (Agencia EFE, publicado en ADN, España, 06-07-2010).

Por su parte, el primer ministro de Bélgica, el demócrata cristiano Yves Leteme, defendió la investigación judicial y afirmó que “quienes cometen abusos ‘deben ser condenados por la ley belga’, y que las pesquisas son una prueba de que la separación de poderes funciona en el país” (El País, España, 25-06-2010).

Mencionemos además, ya para cerrar este breve prontuario cardenalicio, que a finales de abril 2010 una Corte Federal de Estados Unidos admitió una demanda contra el Vaticano y el propio papa Benedicto XVI, cardenal Joseph Ratzinger, acusados de encubrir abusos sexuales de un sacerdote contra niños sordos de una escuela católica en Wisconsin (Agencia AP, 22-04-2010).

Y por si fuera poco, el 28 de junio 2010 la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó conceder inmunidad a las autoridades y funcionarios del Vaticano, incluyendo al Papa, al descartar una apelación judicial de la Santa Sede; por lo que podrán ser sometidos a tribunales por los abusos sexuales de sacerdotes en el país norteamericano (VTV, 28-06-2010).

Estas son muestras de que ni el Vaticano ni la jerarquía eclesiástica pueden ni deben estar por encima de la justicia de los Estados soberanos.

viernes, 16 de julio de 2010

Un día sin publicidad… pero sólo en el diario Vea

Un caso de extraña conducta comunicacional dentro de la Revolución Bolivariana


Alejandro Ruiz

¿Cómo descifrar la política y la acción comunicacional del Gobierno Revolucionario de Venezuela?

Analizar la publicidad -es decir, la propaganda- de las diversas instituciones del Estado en los medios es uno de los temas que ayudaría a desentrañar ese misterio, en pleno fragor de la batalla mediática nacional e internacional.

La publicidad no es sólo mensaje, es también recursos económicos para sostener medios de información, y de desinformación también.

En la Revolución Bolivariana han surgido iniciativas audaces. Como aquélla de: “Revócale la concesión a la mentira”, para enfrentar el caso del canal RCTV en el 2007. O la campaña “Libérate de los medios”, para contrarrestar la provocación de la SIP con su reunión en Caracas en el 2009.

Por eso, cuando el pasado jueves 08 de julio 2010 revisaba las páginas del diario revolucionario Vea, no se me ocurrió otra cosa sino pensar que el Gobierno Bolivariano había promovido la campaña “Un día sin publicidad”. En principio me alegró, porque bastante falta que hace liberarnos de la saturación publicitaria del consumismo que nos asalta en todo lugar y a toda hora.

Aunque la publicidad -propaganda- gubernamental tiene un fin muy distinto al consumismo, pensé que, para dar el ejemplo, ese día el Ministerio de Comunicación había ordenado no publicar ni un aviso oficial, en ningún medio, aunque fuese un diario de izquierda. En los medios comunitarios y alternativos la orden sería más fácil de cumplir porque la publicidad gubernamental es la excepción, no regla.

Entonces, me entusiasmé imaginándome el sosiego visual, auditivo y del subconsciente que generaría la campaña nacional e internacional “Un día sin publicidad”, el 08 de julio de cada año.

Nada de publicidad. No habría privilegio alguno, para nadie. Ni siquiera para el diario del experimentado fundador del Día del Periodista y militante del PSUV, Guillermo García Ponce. “El ejemplo entra por casa”, me dije, creyendo en mi ingenua hipótesis. Y hasta grité con frenesí un par de consignas: “¡Así, así, así es que se gobierna!”, “¡Los medios son del pueblo, no de la burguesía!”.

Inmediatamente, cumpliendo con mi espontáneo y constitucional derecho de contralor social eventual, revisé hasta cuatro veces las 40 páginas del diario Vea para verificar que el Gobierno Bolivariano, en una muestra de coordinación comunicacional pocas veces vista -¡por fin!, creía yo-, estaba dando el ejemplo para exigir “Un día sin publicidad” en todos los medios y espacios.

Y efectivamente, ni una página de publicidad había en el diario Vea el 08 de julio. Salvo el “indisciplinado” Vicepresidente de la República que publicó media página en blanco y negro promocionando un concierto de la Orquesta Sinfónica, y los del Parlamento Latinoamericano que publicaron un cuarto de página en blanco y negro saludando la llegada de los restos simbólicos de Manuela Saénz. Alguna sanción habrá que aplicarles a estos dos “contrarrevolucionarios”; no tendrán atenuantes, aunque hayan publicado en tarifa económica. Del resto, cero publicidad… pero sólo en el diario Vea.

Por pura curiosidad compré el diario de la Cadena Capriles, Últimas Noticias (ÚN), para comparar cómo se cumplía la imaginada jornada “Un día sin publicidad” por parte de los diversos organismos del Gobierno Revolucionario. No esperaba mucho apego de los empresarios privados, pues el consumismo es parte de su razón de existir, pero sí de los socialistas administradores del presupuesto público.

Era de suponer que si el diario revolucionario Vea no alcanzaba a tener una página de publicidad gubernamental, Últimas Noticias menos -pensé-, por simple lógica.

Tomé con ambas manos el ejemplar de Últimas Noticias del jueves 8 de julio 2010, y mirando a los ojos al cardenal Urosa Savino, que se asomaba a medio cuerpo y sonreído en primera plana diciendo: “El Presidente insulta y viola la Constitución”, en letras negritas y flanqueado por sendos avisos en recuadro de Cestaticket y Banesco; medité: ni la Iglesia se salva de la propaganda y del poder económico, pero la Revolución superará y derrotará esa tríada, por lo menos ha comenzado a recorrer ese camino.

Respiré hondo y comencé a revisar el emblemático y masivo diario de la Cadena Capriles. Nueve avisos de publicidad oficial en Últimas Noticias me convencieron de que no existía tal jornada revolucionaria “Un día sin publicidad” el 8 de julio 2010. En total, cuatro páginas y media pagadas por diversos organismos del Gobierno Bolivariano.

No tengo ni he tenido vocación de agente de publicidad para ningún medio, y en lo particular tengo mis críticas y observaciones al diario revolucionario Vea. Pero la realidad de la aplicación de la publicidad gubernamental habla: cuatro páginas y media en Últimas Noticias, menos de una en Vea.

¿Y QUIÉNES PUBLICAN EN ÚLTIMAS NOTICIAS Y NO EN VEA?
Es propicio indagar quiénes publicaron el 08-07-2010 en ÚN y no en Vea, porque la acción gubernamental tiene nombres y apellidos, no es abstracta “del Gobierno”. Hay unos funcionarios y organismos más entusiastas que otros, y con más recursos para publicidad y propaganda que otros. También es preciso saber que la tarifa de publicidad en ÚN es de unos 35 mil bolívares fuertes (35 millones de antes) por una página diaria; y 50 mil (50 millones de antes) los domingos. En Vea la tarifa es de unos 22 mil por página; y 30 mil los domingos. ¡Una locura esto de las tarifas de publicidad!


Así observamos que el jueves 08-07-2010 publicaron avisos en Últimas Noticias, y no en el diario Vea: el entusiasta Banco Central de Venezuela (BCV) publicó dos avisos, una pág. y media; la telefónica Cantv; Alcaldía de Caracas/Gobierno del Distrito Capital, por el concierto de Andrés Calamaro; La Electricidad de Caracas, con dos avisos, de media y cuarto de página; y, con un cuarto de pág. cada uno, Gerencia Administrativa del Ministerio de Energía y Petróleo, Gobernación de Aragua y Mercal.


Ahora bien, es muy empírico e injusto calificar la motivación de una política y la actuación de alguien por lo sucedido un sólo día. Así que preferí buscar una muestra más representativa para el análisis. Y esperé impacientemente el día más codiciado por los dueños de medios impresos: el domingo. Primero revisé el diario Vea y luego Últimas Noticias.

En Vea la situación había mejorado notablemente el domingo 11 de julio 2010. Tenía 8 avisos publicitarios de instituciones del Gobierno Bolivariano, para un total de 7 páginas. ¡Nada mal!, después de aquel jueves 08 de julio 2010, en el que algún mensajero malintencionado intercambió las carpetas o los correos con las pautas de publicidad. Esa pudiera ser la explicación de tal diferencia. ¿Qué otra razón habría?

En contraste, al momento de revisar el diario Últimas Noticias del domingo 11-07-2010 esperaba encontrar no más de 3 o 4 avisos de publicidad oficial. Pero no. ¿Adivinen? Había la saturadora cantidad de 17 avisos -sí, 17- pagados por diversos entes del Gobierno Revolucionario, para un total de 12 páginas de publicidad el mismo día; equivalente a unos BsF 600 mil (600 millones de antes), que se transfieren de presupuesto público a las finanzas de la Cadena Capriles, en un día. Y Aporrea pidiendo mensajitos de texto a BsF 2,50 para sobrevivir como medio revolucionario.

Por cierto, la publicidad gubernamental en Últimas Noticias es mucho más que la pautada por todas las empresas privadas juntas, que publicaron 8 páginas.

Ante este cuadro, una primera pregunta: ¿Quiénes publicaron el domingo 11-07-2010 en el diario Vea y en ÚN? Son las siguientes instituciones: Pdvsa-La Estancia (2 avisos), Gobernación de Anzoátegui, Tribunal Supremo de Justicia, Corpoelec, Pdvsa, Ministerio de Educación Superior (Misión Sucre), Ministerio de Agricultura y Tierras (INSAI).

Y nuevamente surge la pregunta impertinente: ¿Quiénes publicaron el domingo 11-07-2010 en Últimas Noticias y no en Vea? La lista de entes de la Revolución Bolivariana es: Ministerio de Turismo, Defensoría del Pueblo, Cantv, Mercal, el canal TVes, IVSS, Vicepresidencia de la República, Ministerio de Educación, y hasta una rifa del PSUV.


JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE
Ante semejante resultado, con cierta vergüenza me sorprendí elucubrando malos pensamientos de porqué muchos gerentes del Gobierno Bolivariano llenan de avisos publicitarios a Últimas Noticias y a otros medios privados y no distribuyen esos recursos en los medios que apoyan esta Revolución. Pero superé esa debilidad “extremista” de inmediato y, en ese afán por justificarnos lo injustificable, ensayé otras hipótesis.

¿No será que cuando el Gobierno Bolivariano entrega un premio a un medio o invita al director a ser orador de orden en el Día Nacional del Periodista después debe asignarle menos publicidad?

Pero tampoco debe ser esa la razón, porque además de Guillermo García Ponce, director de Vea, también estuvo en ese acto y habló el profesor Eleazar Díaz Rangel, quien -aunque no es dueño ni socio- es el director de Últimas Noticias.

¿O será para la que la SIP no diga que no hay libertad de expresión?

Sin duda debe haber una buena explicación revolucionaria para esta extraña conducta comunicacional dentro de la Revolución Bolivariana. Seguramente “razones de Estado” que no todos alcanzamos a comprender.

Lo que si comprendo es el mensaje de esa gran pancarta en la entrada del diario Vea: “Aquí no se rinde nadie”.

Artículo relacionado:

El nacionalizado Banco de Venezuela financia a diario golpista El Nacional

viernes, 7 de mayo de 2010

Publican fotografía inédita con el rostro vivo del Libertador Simón Bolívar


Agencia Popular de Noticias. Caracas.- Una hiperrealista fotografía del Libertador Simón Bolívar, líder de la revolución independentista suramericana, fallecido en 1830, ha sido publicada este jueves 06 de mayo en el medio alternativo de noticias y opinión Aporrea.

El retrato es una creación del artista plástico venezolano Omar Cruz, y muestra a un Bolívar vivo, con cabellos crespos y algo mestizo, mirando fijamente con sus ojos pardos.

En una amplia
entrevista en el portal Aporrea, Omar Cruz explicó que la obra es una “especie de foto” elaborada con programas de diseño gráfico por computadora. Fundamentalmente, está “basada en el rostro del Libertador que plasmó el pintor peruano José Gil de Castro, sobre la cual el mismo Simón Bolívar diría al General Sir Robert Wilson: ‘Me tomo la libertad de dirigir a Ud. un retrato mío hecho en Lima con la más grande exactitud y semejanza”, detalló el artista bolivariano.

“Siempre me he preguntado cómo sería si de repente apareciera alguna fotografía real de Bolívar, estoy seguro que se caerían muchos mitos sobre los diferentes rostros que nos han vendido falsamente, uno de ellos el de la propia Plaza Bolívar de Caracas, cuya cabeza ecuestre nada tiene que ver con la realidad”, agrega irreverente Omar Cruz.

La obra es un homenaje del autor en el marco del Bicentenario de la Independencia de Suramérica del imperio español y trata de presentar a Simón Bolívar con una imagen real.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La prensa mercenaria o las primarias según El Nacional


Alejandro Ruiz

¿Cómo es posible que la participación electoral de 361 mil personas en una pequeña porción del país haya sido tan exitosa que “parecía más una jornada de escogencia nacional que una consulta de base”, y otra elección primaria donde participaron 2 millones y medio de personas en todo el país sea presentada como una muestra de “apatía, falta de gente y desolación”?

Todo es posible por la magia de los medios de difusión masiva.

En Venezuela la oposición y el partido de gobierno del Presidente Hugo Chávez realizaron, cada uno a su manera, elecciones primarias para escoger candidatos a diputados al Parlamento Nacional, que se confrontarán en los comicios del próximo 26 de septiembre.

La oposición, bajo la denominación de Mesa de Unidad Democrática (MUD), efectuó su consulta electoral el domingo 25 de abril 2010. Por su parte, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) consultó a sus militantes y seguidores el domingo 02 de mayo 2010.

Para la mayoría de la prensa venezolana y transnacional, enfrentada abiertamente a la Revolución Bolivariana, la democracia y la participación electoral está del lado que ellos digan, según el cristal de sus intereses. Nada importa la ética y la objetividad periodística.

Así, las primarias de la oposición, donde votaron 361.000 personas para escoger solamente a 22 de los 110 candidatos nominales a la Asamblea Nacional (20% de esos candidatos), es para tales medios “una lección de democracia”, “un proceso exitoso” de “alta participación”.

Por el contrario, las recientes elecciones internas del PSUV, donde votaron 2.540.000 personas para escoger a 110 candidatos uninominales a diputados (100% de esos candidatos), se presenta en tales medios como “una jornada de poca afluencia”, “marcada por la abstención” o que, en el mejor de los casos, “se desarrolló con normalidad”.

Una de las muestras más palpable de ese periodismo mercenario, que convierte a criminales en demócratas y a los revolucionarios en hordas totalitarias, la encontramos en la “objetividad e imparcialidad” del diario El Nacional al reseñar ambos procesos de elecciones primarias.

El día martes 04-05-2010 (p.2), El Nacional publica un análisis del director de Datanálisis (una encuestadora de oposición) que compara la participación en las primarias con relación al total de inscritos en el Registro Electoral (RE), que en Venezuela es poco más de 17 millones de electores. Veamos, desde otro enfoque, dónde hubo mayor participación. ¡Atentos que no lo dice Hugo Chávez sino un analista de oposición!

En síntesis, dice Luis Vicente León: “A partir del número de votantes inscritos en los 15 circuitos que eligió candidatos de oposición, en esas primarias votó 9% de los electores. Haciendo lo mismo con los 87 circuitos de las del PSUV, votó 15%”.

En realidad en las primarias de oposición votó el 2% del total del Registro Electoral (361 mil personas de 17 millones), ese 9% corresponde sólo al universo parcial de 15 circuitos. Como sea, es obvio que el 15% de votantes del RE que logró el PSUV (2,5 millones de 17 millones) es superior al 2% o al parcial 9% que movilizó la oposición.

Por donde se mire, como lo comparemos, hasta el propio diario El Nacional, desmintiéndose a sí mismo, lo evidencia: las primarias del PSUV fueron más participativas y democráticas que las de la MUD de oposición.

¿Y cómo presenta la realidad mediática el diario que dirige Miguel Henrique Otero, miembro de la SIP?
“Asistencia superó expectativas en primarias de la oposición”, desplegó en primera plana El Nacional (EN) en su edición del lunes 26-04-2010. Nada menciona del 75% de abstención en esos pocos circuitos donde hubo consulta, pues en las páginas interiores el Coordinador Técnico de la MUD informa que la participación opositora fue de 25%, que en realidad es 9% del RE en esos 15 circuitos, según trata de explicar mediante una extrapolación cuántica.

“PSUV escogió candidatos con una abstención de 62%”, es lo que destaca El Nacional en su primera plana del lunes 03-05-2010. Todo aderezado con fotos y leyendas malintencionadas.

LA REDACCIÓN EXPRESA LA MANIPULACIÓN
Y hay más. A pesar del resultado que se evidencia en sus propias páginas, en El Nacional no tienen escrúpulos en hacer una narración casi épica de las primarias parciales de la oposición y denigrar en todo lo posible el proceso del mayoritario partido de gobierno. Algunos ejemplos de redacción demuestra la manipulación (des)informativa.

En las primarias de la oposición:

1. En el estado Carabobo -léase con voz trémula- la jornada transcurrió “con una gran afluencia de votantes que esperaron bajo el intenso sol y en largas colas. Parecía más una jornada de escogencia nacional que una consulta de base” (EN, 25-04-2010, versión digital).

2. “Hace una semana Venezuela contempló un espectáculo de entusiasmo y de adhesión a la democracia” (Editorial EN, 02-05-2010).

3. “Luego de la exitosa prueba del domingo 25 de abril, cuando la oposición junto con los sectores independientes midieron la calidad y el arrastre de sus candidatos…” (Editorial EN, 03-05-2010).

En cambio, en las primarias del chavismo:

1. Los votantes -apenas si- “intentaban formar una fila para sufragar” (EN, 03-05-2010, leyenda en primera plana). En las “localidades capitalinas se observó apatía; no había colas (…) faltaba gente” (p.2).

2. “Las elecciones del partido de gobierno transcurrieron sin incidentes y en medio de incesantes llamados a concurrir a las urnas” (EN, 03-05-2010, primera plana). “Hasta Chávez instó a la militancia a no quedarse en casa” (p.2).

3. “Sólo acudieron a las urnas 2.539.852 [partidarios del PSUV], lo que representa una participación de 38% y, por ende, una abstención de 62%” (EN, 03-05-2010, p.2).

Es preciso agregar que para El Nacional esos “sólo” 2 millones y medio de seguidores del PSUV es nada, comparados con los 361 mil electores de la oposición (2% del Registro Electoral) que participaron heroicamente de ese “espectáculo de entusiasmo y de adhesión a la democracia” en 15 de 87 circuitos nominales, donde lograron “arrastrar” a 25% de sus propios partidarios y, por ende, el 75% ni se molestó en ir a votar. Mientras a los demás, en 72 circuitos, ni les consultaron.

Más allá de las consideraciones políticas sobre estas primarias y las necesarias alianzas electorales, existe una realidad matemáticamente tangible: de la oposición participó el 5% de sus seguidores y del PSUV el 38%, cuestión que esa organización socialista debería revisar y depurar tras varios procesos electorales internos.

En todo caso, no hay que estar inscrito en el PSUV para darse cuenta que el diario El Nacional y sus similares son una grotesca lección de antiperiodismo. Pura prensa mercenaria.

jueves, 25 de marzo de 2010

El fraude político y jurídico del juez español contra Chávez

Alejandro Ruiz

¿A quién creerle esta vez: a la gran prensa de la derecha española, a la periodista prófuga de Venezuela Patricia Poleo o a su superior, el Jefe del Comando Sur de Estados Unidos?

¿Por qué es una prueba “irrebatible” el testimonio de supuestos ex guerrilleros desertores anónimos y no la confesión de una ex comandante de las FARC desertora que tiene nombre y apellido y rostro público, y es protegida por el Gobierno de Uribe?

Y una pregunta más sencilla para el juez español Eloy Velasco: ¿Cuál es la dirección de correo electrónico de Raúl Reyes?

El juicio del llamado caso FARC-ETA-Chávez es en apariencia formal un proceso judicial, pero su esencia es política. Y desde este 24 de marzo 2010, fecha de la primera audiencia oral contra la única persona acusada que actualmente vive en España, el debate y los argumentos así deben demostrarlo.

El llamado caso FARC-ETA-Chávez tiene dos grupos de jueces actuando concertadamente contra el gobierno venezolano y las fuerzas revolucionarias: un tribunal político-mediático y un tribunal judicial, estrechamente vinculados entre sí. Por eso el expediente del juez español contra el gobierno del Presidente Chávez es un doble fraude: es un fraude político y es un fraude jurídico. Y hay que contribuir a demostrarlo, en la opinión pública y en los tribunales.

Muchas preguntas y muchas respuestas y explicaciones hacen falta. Comencemos por algunas.

1. UN LIBRETO DE LA DERECHA INTERNACIONAL
En realidad estamos ante un intento de linchamiento instigado y planificado por la derecha internacional. La intención es neutralizar, paralizar, el accionar revolucionario que resurge por todas partes. Y el gran objetivo en la mira es la cabeza del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El libreto de un posible juicio contra Chávez se fraguó en reuniones en Bogotá, Madrid, Washington y Caracas. Allí están involucrados el Gobierno de Colombia, con el presidente Uribe y el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos a la cabeza; el Partido Popular de España y su Fundación FAES, dirigidos por el ex presidente José María Aznar y secundados por Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Javier Zarzalejos, Jorge Moragas y Guillermo Hirschfeld; y el Instituto Republicano Internacional (IRI), una dependencia de la agencia estadounidense NED, dirigido por el senador John McCain.

Le acompañan en esta cruzada contrarrevolucionaria actores y organizaciones de reparto (de dólares, intrigas y acciones), como la Fundación Internacional para la Libertad, un consorcio ultraderechista de organizaciones “civiles” con sede en España y EE UU y sucursales en varios países de América Latina, que dirige el escritor Mario Vargas Llosa; la Red Liberal de América Latina (Relial), una fachada controlada por la CIA; y la Fundación Atlas, de EE UU.

También participan en la tramoya partidos, dirigentes políticos, periodistas y dueños de medios venezolanos de furibunda oposición a Chávez, como los que se reunieron el 28 de mayo 2009 en Caracas o recibieron a distancia las nuevas instrucciones del plan contra el Presidente de Venezuela; y hasta el directivo de un banco venezolano de crédito está involucrado en las operaciones de apoyo.

La mejor prueba de que el expediente Velasco es parte de un proceso contrarrevolucionario internacional, ya que hablamos de juicio, es que una prófuga de la justicia venezolana, acusada junto con banqueros y ex policías expertos en explosivos de conspiración terrorista para asesinar al Fiscal Nacional Danilo Anderson, asegura desde su guarida en Miami que “El expediente sobre las relaciones ETA-FARC sustentado por el juez español Eloy Velasco está apoyado en pruebas irrebatibles”.

Así lo certifica solemnemente la periodista paramilitar Patricia Poleo en su columna “Factores de Poder”, publicada en el diario El Nuevo País (Caracas, 09-03-2010, p. 3), cumpliendo su papel asignado para estos casos. Con semejante opinión de semejante personaje, cualquier juez sensato debería preocuparse -y mucho- del resultado de su actuación.

Ya el 08 de marzo 2010, el diario financiado por el Departamento de Estado que circula en Caracas bajo la dirección de la familia Poleo, El Nuevo País (ENP), desplegó en primera plana: “El juicio va”. Con el antetítulo: “A pesar del comunicado conjunto” de los gobiernos de España y Venezuela.

Agreguemos que en España el director del diario conservador pro monárquico ABC ya sentenció que “la justicia alcanzará velocidad de crucero”. Por su parte, Mariano Rajoy, presidente del derechista Partido Popular, también dictaminó que lo que hay en el expediente “No son hipótesis” (ENP, 08-03-2010, p. 3).

Parece que los políticos y medios de la derecha internacional saben más que el propio juez Velasco y el Poder Judicial de España acerca del desarrollo y pormenores del juicio que se anuncia.

Además, el ex presidente español José María Aznar está jugando duro, como lo hizo el fatídico 11-M de 2004 siendo gobernante. Y a través de su Fundación FAES mandó a elaborar un informe que irresponsablemente habla de “…las inquietudes legítimas que tienen los españoles ante todas las formas de terrorismo que, ejercidas o auspiciadas por Chávez, pueden hacer blanco en ellos" (Europa Press, 10-03-2010).
En la misma línea de ataque, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, viajó el pasado 18 de marzo a Bogotá “…para reunirse con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, (…) para intercambiar opiniones sobre las relaciones hispano-colombianas y las que mantienen sus respectivas formaciones” políticas, según informa la agencia española EFE, el 18-03-2010.

La noticia de EFE destaca que “No faltará un análisis de la situación creada después de que el juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco apuntara a una posible colaboración del Gobierno de Venezuela con ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)”.

Lo cierto es que Rajoy se reunió en Bogotá la semana pasada, y no sólo con el presidente Uribe. También con el actual ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, y con el ex ministro de Defensa y candidato, Juan Manuel Santos. Como en anteriores ocasiones lo han hecho Rajoy y Aznar, en los últimos dos años, desde que el juez Eloy Velasco Núñez fue predestinado para preparar su famoso expediente Nº 263/08.

Si, como es público y notorio, el juez Velasco Núñez está vinculado al derechista Partido Popular de Aznar y Rajoy, ¿cuál será el resultado de su actuación en el juicio?

2. LA PARRAFADA CONTRA EL PRESIDENTE CHÁVEZ
El juez de la Audiencia Nacional de España, Eloy Velasco Núñez, en el Auto de Procesamiento 75/09 (DP 263/08), fechado el 24-02-2010 y difundido en los grandes medios el 01 de marzo 2010, asevera en la página 24, sin dejar interpretación a presunción alguna, que “…obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entre las FARC y la ETA…”. Esta afirmación temeraria se repite en la “Parte Dispositiva” y final del expediente de 26 páginas.

Ciertamente, en el expediente no hay una acusación formal contra el Presidente Chávez, pero con estas dos líneas incrustadas (sembradas, diría un policía mafioso) entre las 26 páginas del sumario del juez Velasco es suficiente para implicar y culpar al Presidente venezolano de “cooperar con el terrorismo” y generar una crisis diplomática entre España y Venezuela.

Esas dos líneas son el aporte de la derecha internacional al expediente 75/09 (DP 263/08), lo demás es un complemento, aunque no menos importante desde el punto de vista político y jurídico.

El juez español Velasco actúa al mejor estilo de los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), adscrita a la OEA, que antes de un juicio se confabularon para “incluir una parrafada que justificará” condenar al gobierno venezolano.

Estamos ante un expediente ad líbitum de la derecha internacional: Diga usted la sentencia que quiere que yo preparo el expediente, con pruebas y todo.

3. ¿Y CUÁLES SON LAS PRUEBAS DEL JUEZ VELASCO?
Comienza el juez Velasco desempolvando viejas actas policiales y sentencias de los años 1985, 1988, 1993, 1996, etc, sobre casos procesados como delitos de ETA, elaborados por las autoridades españolas, varias con colaboración de las autoridades francesas.

Hablamos de las mismas autoridades policiales españolas que en coordinación con la policía francesa divulgaron recientemente en todos los noticieros televisados y vía Internet un video de “cinco terroristas de la banda ETA de compras en un supermercado en Francia”, acusados públicamente de matar a un policía francés, y que luego resultaron ser cinco bomberos catalanes que estaban de vacaciones en la ciudad de Seine et Marne (Público.es, 20-03-2010).

Todavía los bomberos y sus familias están pasando el susto y el trauma del interrogatorio de este petit error policial. ¿Y si no hubiesen sido bomberos?

Pero volviendo al tema de las pruebas, observamos como el expediente del juez Velasco se fundamenta y abunda en dos ritornelos que se repiten en la mayoría de las páginas de la parte denominada “Fundamentos de Hecho”: los correos electrónicos del computador de Raúl Reyes (p. 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 20) y el testimonio de cinco ex guerrilleros desmovilizados anónimos, conocidos sólo por seudónimos (p. 16, 20, 21, 22 y 23).

Pero lo más conmovedor es que las dos principales pruebas (los correos del computador y los testimonios anónimos) son cortesía del Ministerio de la Defensa de Colombia, como lo certifica el propio juez Velasco. Es decir, él como juez no realizó las diligencias directas para obtener y autenticar esas pruebas.

Veamos algunos extractos del Auto de Procesamiento, que dicen mucho del origen y legalidad de las pruebas:

-La acusación se fundamenta en “Copia de la documentación incautada en el ordenador [computador] del miembro de las FARC, LUIS EDGAR DEVIA SILVA, @ RAÚL REYES, tras el enfrentamiento de la Fuerza Aérea de Colombia ocurrido el 1 de marzo de 2008 contra un campamento que el grupo terrorista colombiano tenía instalado en la frontera con Ecuador…” (Léase bien: “enfrentamiento” “en la frontera con Ecuador”. De ello comentaremos luego).

-“Entre la documentación analizada aparecen varios e-mail entre dirigentes de las FARC…” (p. 11). En total, en 7 páginas del expediente se presentan como pruebas 21 “correos electrónicos” del computador de Raúl Reyes, obtenidos “…tras el enfrentamiento de la Fuerza Aérea de Colombia…”.

- Es “…procedente de las autoridades colombianas (…) el proceso de obtención y contenido de las aprehensiones informáticas del indicado correo electrónico ocupado a Raúl Reyes” (p. 15 y 16).

-La otra prueba clave es el testimonio de cinco desmovilizados, conocidos sólo por los seudónimos de “Carlos”, “Camilo”, “Patxo”, “Rubén” y “César”, que sin más identidad aparecieron en el expediente “fruto de la colaboración con el Ministerio de Defensa Colombiano…”. Estos testigos -afirma el juez Velasco- son “ex guerrilleros de las FARC (…) y cuyas declaraciones testificales aportan nuevos datos acerca de la relaciones entre la guerrilla y la Banda Terrorista ETA”.

-Las declaraciones de los ex guerrilleros desmovilizados anónimos, que son “fruto de la colaboración con el Ministerio de Defensa Colombiano…”, se obtuvieron de “Notas de prensa y video televisivo aportando testimonio de guerrilleros FARC sobre su conocimiento de las relaciones con ETA…” (p. 16, 20, 22 y 23). Es decir, el juez Velasco ni les tomó declaración ni los conoce, pero admite como cierto el testimonio de tales frutos.

4. EL JEFE DEL COMANDO SUR, UN TESTIMONIO CLAVE
En contraposición al dictamen del juez Velasco y desmintiendo -sin proponérselo- todas sus “pruebas”, surgió en escena un testimonio imprevisto. ¡Y no cualquier testimonio!, si consideramos quién, qué, dónde y cómo declaró.

“El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Douglas Fraser, dijo no tener evidencia de nexos de Venezuela con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la organización separatista vasca ETA. (…) Las declaraciones de Fraser las dio durante una audiencia en el senado norteamericano”, informa en Caracas el diario opositor a Chávez El Universal, el 12 de marzo 2010.

A nivel internacional la noticia fue difundida también por la agencia española EFE, con fecha 11-03-2010.

La importancia de la respuesta del máximo jefe militar de las operaciones de EEUU en Suramérica, además de su alto cargo, está en que la emitió bajo juramento en una comisión del Senado al ser interrogado por John McCain -el candidato republicano derrotado en las elecciones presidenciales por Barack Obama- sobre si tiene pruebas que demuestren las afirmaciones del juez de la Audiencia Nacional que vincula a Hugo Chávez con ETA y las FARC.

Obviamente, no es lo mismo: “Jefe del Comando Sur no tiene evidencia de relación de Chávez con FARC-ETA”, que un titular anunciando: “Jefe del Comando Sur confirma relación de Chávez con FARC-ETA”.

Por ahora, parece que a alguien no convencieron con el libreto, y el senador John McCain obtuvo la respuesta equivocada para el plan de la derecha internacional. Porque una cosa es hablar para la prensa y otra muy distinta es declarar bajo juramento en una comisión parlamentaria, en la fiscalía o en un tribunal.

El juicio apenas comienza y desde hace rato se viene develando el fraude del expediente del juez español contra Chávez.

jueves, 25 de febrero de 2010

Desde diario El Nacional piden un “urgente punto final a este régimen” de Chávez


Alejandro Ruiz

Un artículo publicado este miércoles en el diario El Nacional, editado en Venezuela, pide buscar “la más eficiente y menos traumática forma de ponerle punto final a este régimen en el menor tiempo posible”, al referirse al gobierno del Presidente Hugo Chávez. Y asegura que “la verdadera naturaleza del problema no es electoral”.

Los dueños de El Nacional y de otros medios privados de difusión se quejan permanentemente de la falta de libertad de expresión en el país; sin embargo, divulgan regularmente noticias y opiniones que incitan al desconocimiento y derrocamiento del gobierno de Chávez, en forma abierta o velada.

Para justificar una acción urgente contra el mandatario venezolano, se alega que “…en Venezuela no existe democracia. Todos estamos en libertad condicional, (…) es legítimo hablar de una autocracia totalitaria ideologizada hacia el socialismo a la cubana que la orienta. Para luchar exitosamente es necesario tener clara la verdadera naturaleza del problema. Definitivamente, no es electoral”, señala la nota de opinión difundida el miércoles 24-02-2010, en la página 7 de El Nacional.

El artículo está bajo la firma del dirigente ultraderechista y ex gobernador del Zulia, Oswaldo Álvarez Paz, quien no oculta sus vínculos con el Departamento de Estado y con sectores extremistas que operan desde Miami contra la Revolución Bolivariana.

El mensaje termina con un provocador llamamiento, que parece más dirigido al exterior que a los seguidores de la oposición en Venezuela: “No queda mucho tiempo, pero aún es posible lograr el cambio urgente que Venezuela reclama… ¡Si hacemos lo que hay que hacer!”.

sábado, 20 de febrero de 2010

Encuesta en prensa de España incita magnicidio contra Chávez

Matar al presidente venezolano “gana” con 37% en consulta que se publica junto con una entrevista al presidente del Colegio de Periodistas de Venezuela, William Echeverría

Agencia Popular de Noticias.- Una encuesta en un medio de prensa digital de España pregunta a sus lectores si “Hugo Chávez caerá por: Golpe de Estado, Magnicidio, Elecciones democráticas o De viejo y muerte natural”, donde matar al presidente venezolano “gana” con 37% como la principal opción para desalojarlo del gobierno.

La consulta la realiza desde el pasado 16 de febrero el portal de noticias Periodista Digital, y aparece publicada de manera exclusiva junto con una entrevista al presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela y presentador del canal Globovisión, William Echeverría.

En horas de la mañana del día sábado 20 de febrero, la encuesta, que es una clara incitación al derrocamiento del presidente Chávez por todas las formas, arrojaba los siguientes resultados: Magnicidio 37%, Elecciones democráticas 23%, Golpe de Estado 20%, De viejo y muerte natural 18%.


En la propia España una consulta pública o privada de esa naturaleza sobre el rey Juan Carlos, el presidente del gobierno o sobre un mandatario extranjero que mantenga relaciones diplomáticas con ese país es considerada delito grave.

Por su parte, la nota informativa vinculada a la encuesta señala que Echeverría viajó a Lima, Perú, para explicar “cómo el ‘socialismo del siglo XXI’ está acabando con la democracia en su país”.

Además, el presidente del gremio de periodistas venezolanos, una organización controlada por dirigentes afectos a la oposición, calificó al gobierno de Chávez de “neototalitario”, que arremete “contra el Estado de Derecho y la Constitución, pero basado en leyes. Es democracia y dictadura al mismo tiempo”.

viernes, 19 de febrero de 2010

El Manifiesto Comunista, la lucha de clases y el mito de la propiedad privada

Apuntes para debatir el socialismo, y de quitar y nombrar ministros en la Revolución Bolivariana


Alejandro Ruiz

INTRODUCCIÓN
El Manifiesto del Partido Comunista fue escrito por Carlos Marx y Federico Engels en forma de folleto para la agitación política entre los obreros, y publicado por primera vez en febrero de 1848.

El Manifiesto nació como un programa teórico y práctico de la Liga de los Comunistas, una organización para la lucha de los obreros a escala internacional.

Los propios autores advierten que El Manifiesto no es una receta: “…la aplicación práctica de estos principios dependerá en todas partes y en todo tiempo de las circunstancias históricas existentes…”.

Además, debemos considerar que es una obra escrita hace 162 años y que, como dicen Marx y Engels en el prefacio a la edición alemana de 1872, muchas circunstancias han cambiado “…por efecto del inmenso desarrollo experimentado por la gran industria (…), con los consiguientes progresos ocurridos en cuanto a la organización política de la clase obrera, y por el efecto de las experiencias prácticas de la revolución…” vivida en diversas partes del mundo y en diferentes épocas.

Sin embargo, en el marco de estas advertencias y recomendaciones para comprender su lectura y “aplicación práctica” -y precisamente por ellas-, en lo esencial, El Manifiesto continúa siendo una obra política de enorme valor y vigencia para la interpretación y transformación de la sociedad actual del capitalismo neoliberal en crisis.

El Manifiesto es una obra universal que sigue generando controversias y luces para la emancipación del proletariado moderno y de todas las clases y grupos sociales oprimidos.

El Manifiesto comienza con la frase: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”. Y termina con una consigna que se hizo esperanza de millones de seres humanos: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”.

1.- LA LUCHA DE CLASES MOTOR DE LA HISTORIA
El Manifiesto, en su primer capítulo, hace un recuento de la historia de la humanidad hasta el surgimiento del capitalismo, revelándola como una historia de la lucha de clases entre explotadores y explotados.

A excepción de la comunidad primitiva -sin clases sociales ni propiedad privada-, que era como vivían las antiguas tribus y nuestros aborígenes; toda la historia humana ha sido de lucha y confrontación entre opresores y oprimidos.

A pesar de esta realidad, cada modo de producción, cada régimen de propiedad, se ha considerado a sí mismo como el justo y necesario para el bien de la sociedad, y esa materialización económica de la opresión ha sido sustentada en la correspondiente ideología de la clase dominante, que se expresa en la legalidad, la moral, la ética, la religiosidad, la educación y la cultura preponderante en cada período histórico.

Primero surgió la sociedad esclavista, con el señor libre como opresor y el esclavo como oprimido.

En la antigua Grecia, conocida como la ‘cuna de la democracia’, 400 mil esclavos trabajaban para producir lo que disfrutaban 90 mil ‘ciudadanos libres’, quienes eran los únicos beneficiarios de esa ‘democracia’ de pocos.

De la sociedad esclavista emergió la sociedad feudal, con el señor feudal y los patricios como opresores y los siervos de la gleba y plebeyos como oprimidos.

Luego, con la Revolución Francesa, se inició el derrumbe de la sociedad feudal y brotó la moderna sociedad burguesa, la sociedad capitalista, con los burgueses, los capitalistas, como opresores y los proletarios, los obreros y demás trabajadores, como oprimidos.

Con el surgimiento del capitalismo, “la gran industria creó el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de América. El mercado mundial imprimió un gigantesco impulso al comercio, a la navegación, a las comunicaciones por tierra” y la burguesía “…iba desplazando y esfumando a todas las clases heredadas de la Edad Media”, explican Marx y Engels (Esta cita textual y todas las siguientes corresponden a El Manifiesto del Partido Comunista, salvo una indicación de otra obra).

La sociedad burguesa, a pesar de su modernidad, “…no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas”. Es decir, la confrontación entre explotadores y explotados se mantiene, con nuevas formas.

En América y en los demás países llamados subdesarrollados la situación resultó más compleja que en la ‘civilizada’ Europa, debido a un sistema impuesto que combinaba históricos modos de producción; desde el comunismo primitivo de nuestros aborígenes arrasados por la conquista, pasando por el decadente esclavismo coexistiendo con el feudalismo y posteriormente éste con formas del naciente capitalismo de las metrópolis imperiales, durante casi cuatro siglos.

No fue sino hasta 1854 que en Venezuela se abolió formalmente la esclavitud, esa anticuada forma de opresión del ser humano como propiedad permanente de otro. Luego a finales del siglo XIX y principios del siglo XX se vino instaurando el modo de producción capitalista con el primer chorro de petróleo, la explotación intensiva de minerales y otras materias primas, como la producción agrícola; pero surgía como un capitalismo dependiente y subdesarrollado, combinado con formas de propiedad y relaciones latifundistas del decaído feudalismo, que aún perviven en muchos países del Sur.

Por estas condiciones, la emancipación de los oprimidos en los países dependientes y subdesarrollados adquiere un doble carácter: lucha de clases interna y lucha de liberación nacional.

A pesar de todas las particularidades de cada siglo y región del mundo, El Manifiesto nos orienta a comprender que la esencia de la historia humana, en toda época y en todo lugar, después que sucumbió la comunidad primitiva, ha sido la explotación del hombre por el hombre y la lucha de clases.

La historia también demuestra que siempre los oprimidos y explotados han luchado para librarse del dominio de los opresores, de los explotadores. Es una lucha irreconciliable -a veces abierta, a veces velada- de clases sociales antagónicas.

En condiciones determinantes, es “…una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes”.

¿Quién no ha escuchado hablar de Espartaco? Es amplia la literatura universal y las películas que narran la hazaña del esclavo que dirigió la más épica rebelión de esclavos en Europa, que hizo tambalear el antiguo Imperio Romano en la propia Italia hace un poco más de dos mil años. Pero no era sólo Espartaco, era una clase oprimida en combate a muerte contra sus opresores.
Al final de esta guerra social antiesclavista y antiimperial, que transcurrió durante dos años, había perecido un total de 100 mil esclavos, entre muertos en batallas (la mayoría) y crucificados o exterminados al caer prisioneros; situación que debilitó profundamente todos los aspectos de la producción y la vida en la Italia imperial.

En otro momento histórico determinante ocurrió la Revolución Francesa de 1789, que con su consigna liberal de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” promovió la guerra social que elevó a la clase de los burgueses al Poder, al tiempo que comenzó la debacle de la hegemonía de la nobleza absolutista y sus monarquías.

Luego se sucedieron en el mundo episodios heroicos de combates y victorias del proletariado y el campesinado pobre contra la burguesía y los terratenientes, que pretendieron acabar la explotación de manera definitiva y no sólo cambiar sus formas. Tal es el caso de la Comuna de París de 1871, que resistió dos meses; y la Revolución Socialista Rusa de 1917, que escribió 70 años de una nueva historia. Más recientemente, y aún en proceso de construcción, la Revolución China de 1949 y la Revolución Cubana de 1959.

En Venezuela la lucha de clases también ha estado presente. Así ha sido desde las batallas de resistencia al conquistador europeo comandadas por el cacique Guaicaipuro y sus hermanos indígenas; las rebeldías del Negro Miguel y su Cumbe, y de José Leonardo Chirinos contra la esclavitud; la guerra de la independencia encabezada por Simón Bolívar contra el régimen colonizador esclavista-feudal; la llamada guerra federal, una cruenta guerra social por lograr “tierra y hombres libres, elección popular, horror a la oligarquía” terrateniente y mercantilista, bajo el liderazgo de un pequeño comerciante transformado en General de los Pobres: Ezequiel Zamora.

En el siglo XX venezolano la lucha de clases continuó latente y con hitos importantes de confrontación, como la lucha de los obreros petroleros contra las transnacionales, rebeliones de campesinos aquí y allá; dictaduras militares, insurgencia armada, desaparecidos, muertos, huelgas, manifestaciones. Y más recientemente, rebeliones de los proletarios desempleados y subempleados contra el capitalismo neoliberal y sus representantes, como sucedió el 27 de febrero de 1989, con el llamado “Caracazo”; también la rebelión militar patriótica del 4 de febrero de 1992 es producto de esa sociedad dividida en clases sociales antagónicas.


La historia mundial y de cada país nos muestra una incesante lucha -soterrada o abierta- de todos los días del oprimido contra el opresor y viceversa, aunque muchas veces no se refleje en las páginas de la prensa ni en los libros de historia.

Entonces, de qué paz se habla cuando se acusa a los comunistas, y a los revolucionarios en general, de querer acabar con la paz de la sociedad, de querer dividir a la sociedad, de enfrentar unos a otros, de ‘incitar a la lucha de clases, cuando antes no era así’.

La burguesía mundial y la dirigencia adinerada de la oposición venezolana -herederos de esa oligarquía esclavista, feudal y luego capitalista-, que se siente desplazada del poder político y lucha encarnizadamente por no ser desplazada del poder económico, hoy acusan al Presidente Hugo Chávez de haber dividido a la sociedad venezolana, de incitar a la confrontación: ‘algo jamás visto en este país’, dicen. Alegan que ‘la culpa es de Chávez por querer imponer esas ideas comunistas en este país de paz, de hermanos’.

¡No, señores burgueses y proburgueses! La culpa no es de Chávez -tampoco es de la vaca, como reza un inútil libro de autoayuda- ni de las ideas malévolas de los comunistas. La culpa es de la explotación del hombre por el hombre y su inseparable lucha de clases. En fin, la culpa de la división de la sociedad, de la confrontación entre los seres humanos, es la opresión de unos pocos que se apropian del producto del trabajo de muchos.

Sólo eliminando esa relación perversa de propiedad y explotación capitalista desaparecerá la lucha de clases antagónicas. Sólo con la Revolución Socialista otro mundo es posible.

2.- LOS MITOS DE LA PROPIEDAD PRIVADA
Ese cuento de la eliminación de todo tipo de propiedad privada no es nuevo, ni exclusivo de la oposición venezolana. Ya en 1848, y antes, la burguesía europea acusaba a la naciente organización de los comunistas de pretender eliminar la sagrada propiedad privada ‘que ha existido siempre como un derecho natural del ser humano’, decían y dicen hoy los defensores de la explotación del hombre por el hombre.

No es nuevo ese cuento de: ‘a quien tenga dos carros le quitarán uno, el que tenga dos casas le quitarán una’. Ni que hablar de que ‘el Estado Comunista le quitará los hijos a las familias’, y toda esa fantasía manipuladora de la patria potestad.

El Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Marx y Engels, aborda este tema de la propiedad privada de una manera muy clara.

Primero, no es cierto que la propiedad privada haya existido siempre. En la comunidad primitiva, en las comunidades aborígenes no se conocía la propiedad privada. Así que ésta no surge desde siempre con el ser humano, como un derecho natural. La propiedad privada surge con la dominación y explotación de unos hombres por otros.

La primera propiedad privada fueron la tierra y el hombre esclavo, que se estableció con el surgimiento de la sociedad esclavista, la primera sociedad divida en clases opuestas irreconciliables.

Para ilustrar mejor esta verdad histórica es necesario citar acá algunos párrafos -algo extensos- del libro El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, escrito por Federico Engels, publicado originalmente en 1884. Por su relevancia para el debate es ésta la única cita textual que hacemos de una obra distinta a El Manifiesto de Partido Comunista, que es nuestra referencia en la totalidad del presente trabajo. Veamos lo que escribe Engels:

En las antiguas tribus europeas y en las tribus indígenas de América, en su época de sociedad primitiva, “la economía doméstica es comunista, común para varias y a menudo para muchas familias. Lo que se hace y se utiliza en común es de propiedad común: la casa, los huertos, las canoas. Aquí, y sólo aquí, es donde existe realmente ‘la propiedad fruto del trabajo personal’, que los jurisconsultos y los economistas atribuyen a la sociedad civilizada y que es el último subterfugio jurídico en el cual se apoya hoy la propiedad capitalista”.

“A consecuencia del desarrollo de todos los ramos de la producción -ganadería, agricultura, oficios manuales domésticos-, la fuerza de trabajo del hombre iba haciéndose capaz de crear más productos que los necesarios para su sostenimiento. También aumentó la suma de trabajo que correspondía diariamente a cada miembro de la gens, de la comunidad doméstica o de la familia aislada. Era ya conveniente conseguir más fuerza de trabajo, y la guerra la suministró: los prisioneros fueron transformados en esclavos. Dadas todas las condiciones históricas de aquel entonces, la primera gran división social del trabajo, al aumentar la productividad del trabajo, y por consiguiente la riqueza, y al extender el campo de la actividad productora, tenía que traer consigo necesariamente la esclavitud. De la primera gran división social del trabajo nació la primera gran escisión de la sociedad en dos clases: señores y esclavos, explotadores y explotados”.

Cuando “el suelo cultivable se distribuyó entre las familias particulares”, y dejó de ser propiedad de toda la comunidad, surgió la propiedad privada. “La familia individual empezó a convertirse en la unidad económica de la sociedad”, propietaria entonces de la tierra, de los medios artesanales existentes y… de los esclavos.

Hasta aquí los párrafos extraídos del libro de Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.

Segundo, la propiedad privada no es sagrada ni un derecho de todos. Están demostrados los sucesivos cambios históricos en el régimen de propiedad. Cada sistema económico-social imperante ha aplicado la abolición del anterior régimen vigente de propiedad privada. Por lo tanto, no ha sido inmutable ni sagrada. La propiedad privada no ha existido siempre de la misma forma.

El feudalismo abolió la propiedad esclavista y surgió la propiedad feudal. Luego, el capitalismo “…abolió la propiedad feudal para instaurar sobre sus ruinas la propiedad burguesa”.

Así que, “la abolición del régimen vigente de la propiedad no es tampoco ninguna característica peculiar del comunismo”. En su momento histórico, el feudalismo abolió la propiedad esclavista y el capitalismo abolió la propiedad feudal.

Pero además, es el propio capitalismo el que priva de propiedad a millones de seres humanos para concentrarla en pocas manos.

Es el propio capitalismo el que ha destruido la propiedad privada del pequeño comerciante, del pequeño empresario, del artesano, que sucumbe ante el desarrollo y el poder de los monopolios y oligopolios que concentran el capital. El pez grande se come al pequeño, dice el refrán.

Y es el propio capitalismo el que priva de la más elemental propiedad y hasta de vida digna a miles de millones de hombres, mujeres y niños sin vivienda, salud, educación y alimentación adecuada.

Entonces, ¿qué pretenden los comunistas?

Los comunistas se diferencian de los otros partidos revolucionarios porque promueven la abolición de la propiedad privada. Pero no de cualquier propiedad privada.

“Lo que caracteriza al comunismo no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición del régimen de propiedad de la burguesía” producto de “…la explotación de unos hombres por otros”.

La realidad histórica ha demostrado que mientras exista la propiedad privada de los medios de producción, la propiedad burguesa, existirán explotadores (dueños de la propiedad) y explotados (sin propiedad).

Los falsificadores de El Manifiesto y de los objetivos de la Revolución Socialista ocultan que lo que se pretende es la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, no de la propiedad personal.

La burguesía aterroriza y manipula al resto de la sociedad diciendo que el socialismo eliminará todas las formas de propiedad: ‘los comunistas te quitarán lo tuyo, lo que has logrado con tu trabajo de toda la vida’, esa es la campaña. De esa manera la burguesía y sus medios logran que sectores de los propios explotados, que no poseen medios de producción, defiendan la propiedad de los capitalistas, al presentarla como si fuese lo mismo que la propiedad personal del trabajador y confundirla con esta.

El Manifiesto lo plantea en los siguientes términos: “El capital no es, pues, un patrimonio personal, sino una potencia social”.

He allí un frente de batalla ideológico vital para ganar la conciencia y el apoyo de las mayorías populares en la construcción del socialismo, un frente que la burguesía ha sabido aprovechar muy bien al igualar la propiedad privada capitalista con la propiedad personal y vender la idea de la abolición de la propiedad en general.

El Manifiesto expone y confronta el interesado axioma que difunden los capitalistas y sus medios: “Y así como el destruir la propiedad de clases equivale, para el burgués, a destruir la producción, el destruir la cultura de clase es para él sinónimo de destruir la cultura en general”.

Para la burguesía la única propiedad posible es la de ellos. La única cultura que existe es la de la burguesía, los únicos derechos y la única libertad es la que disfrutan los capitalistas para explotar al resto de la sociedad. Tal es la lógica burguesa.

“Se nos reprocha que queremos destruir la propiedad personal bien adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano…”, responden Marx y Engels en 1848, desde las páginas de El Manifiesto.
Pero no, los comunistas lo que “…aspiramos [es] a convertir el capital en propiedad colectiva, común a todos los miembros de la sociedad, no aspiramos a convertir en colectiva una riqueza personal”.

“Nosotros no aspiramos en modo alguno a destruir este régimen de apropiación personal de los productos de un trabajo encaminado a crear medios de vida (…) A lo que aspiramos es a destruir el carácter oprobioso de este régimen de apropiación en que el obrero sólo vive para multiplicar el capital, en que vive tan sólo en la medida en que el interés de la clase dominante aconseja que viva”.

“¡Y a la abolición de estas condiciones, llama la burguesía abolición de la personalidad y la libertad! Y, sin embargo, tiene razón. Aspiramos, en efecto, a ver abolidas la personalidad, la independencia y la libertad burguesa”. Abolir esa libertad de explotar al ser humano y de apropiarse de su trabajo en forma de ganancia. “Pues sí, a eso es a lo que aspiramos”.

“El comunismo no priva a nadie del poder de apropiarse productos sociales; lo único que no admite es el poder de usurpar por medio de esta apropiación el trabajo ajeno”.

3.- BURGUESÍA, PROLETARIADO Y NUEVA SOCIEDAD
La clase de los burgueses, al aniquilar la hegemonía del sistema feudal, se hicieron dueños de los principales medios de producción: de las fábricas que surgían, de las máquinas que se inventaban, de los medios de transporte, de la tierra y del sustancial capital acumulado.

“La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado”.

“Dondequiera que se instauró (…) no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas (…) Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar”.

En el capitalismo todo lo que pueda convertirse en dinero es convertido en mercancía. Hasta las actividades más nobles y sus ejecutantes se convierten en mercancía: el deporte y los deportistas, la música y los músicos, la medicina y los médicos, la educación y los maestros, y hasta la religión y los sacerdotes, se convierte en mercancía.

“La burguesía despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia”.

“La burguesía desgarró [hasta] los velos emotivos y sentimentales que envolvían la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares”.

La burguesía se convirtió en clase dominante, en lo económico, en lo cultural y en lo político.

Al cambiar el dominio de clase, cambia el carácter y la forma del Estado. Se crea el Estado representativo para defender los intereses de la burguesía como clase hegemónica. En consecuencia, “…el Poder Público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de Administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa”.

Pero con todo ese Poder, la burguesía crea y desarrolla a su contrario: el proletariado; sin el cual no puede existir como burguesía y por el cual dejará de existir.

“En la misma proporción en que se desarrolla la burguesía, es decir, el capital, desarrollase también el proletariado, esa clase obrera moderna que sólo puede vivir encontrando trabajo y que sólo encuentra trabajo en la medida en que éste alimenta a incremento el capital. El obrero, obligado a venderse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la concurrencia, a todas las fluctuaciones del mercado”.

El Manifiesto plantea que “de todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía no hay más que una verdaderamente revolucionaria: el proletariado”, porque es la que más sufre la dominación y la explotación del capitalismo.

“El obrero se depaupera, y el pauperismo se desarrolla en proporciones mucho mayores que la población y la riqueza. He ahí una prueba palmaria de la incapacidad de la burguesía para seguir gobernando la sociedad e imponiendo a ésta por norma las condiciones de su vida como clase”.

El proletariado es la clase antagónica fundamental y decididamente revolucionaria frente a la burguesía.

“Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar”.

Ahora bien, al emanciparse a sí mismo de la dominación de la burguesía, el proletariado libera también a todos los grupos, clases y sectores oprimidos de la sociedad, y libera a la sociedad humana como un todo de la barbarie del modo capitalista de existir.

Porque “la sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase; la vida de la burguesía se ha hecho incompatible con la sociedad”.

Ya importantes experiencias revolucionarias han confirmado en parte esta profecía social contenida en El Manifiesto del Partido Comunista. El devenir histórico de poco más de un siglo y medio ha mostrado episodios de ese “mundo entero que ganar”.

El proletariado y el campesinado pobre han demostrado que sí es posible derrocar a las clases gobernantes, que sí es posible desplazar del Poder a la burguesía y a los terratenientes, aunque no siempre definitivamente.

Algunas experiencias resistieron dos meses, como la Comuna de París de 1871. Otras se mantuvieron décadas o pocos años, hasta que resultaron derrotadas. Otras todavía se mantienen y también insurgen nuevas experiencias revolucionarias contra el sistema capitalista; algunas muy peculiares y en proceso, como la Revolución Bolivariana en Venezuela.

De las grandes experiencias históricas que desplazaron a la burguesía y a los terratenientes del Poder es innegable el papel determinante de la Revolución Socialista Rusa de 1917, que durante 70 años contribuyó -aún con sus deficiencias- a la emancipación del proletariado y el campesinado pobre.

También es preciso destacar el impacto mundial de la Revolución China de 1949 y la victoria de la Revolución Cubana de 1959 en el continente americano.

El proletariado, con sus aliados, derrocará definitivamente a la burguesía y echará las bases de su poder, para construir la Nueva Sociedad: la sociedad comunista, la sociedad de la igualdad, del trabajo de todos, sin explotados ni explotadores. Esa es la perspectiva.


¿Cómo se construirá esa Nueva Sociedad?

No será obra de un milagro o por arte de magia. Será un proceso de construcción y de transiciones, de superación del capitalismo rumbo al socialismo y del socialismo avanzar al comunismo.

Si el imperialismo es la fase superior del capitalismo, el comunismo es la fase superior del socialismo.

El Manifiesto señala que “El objetivo inmediato de los comunistas es (…): formar la conciencia de clase del proletariado, derrocar el régimen de la burguesía, llevar al proletariado a la conquista del Poder”.

Y destaca que la democracia sólo es posible con el proletariado en el Poder: “…el primer paso de la revolución obrera será la exaltación del proletariado al Poder, la conquista de la democracia”.

Esa democracia -decimos- debe ser entendida como democracia para las mayorías, que es la única democracia posible; es decir, la conquista de la Democracia Revolucionaria, la Democracia Socialista. Es evidente que una democracia así, verdadera, será una dictadura para la burguesía. Y la burguesía nunca aceptará esa democracia y luchará por todos los medios y en todo momento para no perecer como clase dominante.

Para enfrentar con éxito esa realidad irreconciliable, “El proletariado se valdrá del Poder para ir despojando paulatinamente a la burguesía de todo el capital, de todos los instrumentos de la producción, centralizándolos en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase gobernante, y procurando fomentar por todos los medios y con la mayor rapidez posible las energías productivas”.

“Tan pronto como, en el transcurso del tiempo, hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción esté concentrada en manos de la sociedad, el Estado perderá todo carácter político (…) Y a la vieja sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, sustituirá una asociación en que el libre desarrollo de cada uno condicione el libre desarrollo de todos”.

Finalmente, El Manifiesto no es un catecismo del determinismo económico, como algunos desde la izquierda y la derecha reprochan a los comunistas. Ese pequeño folleto universal del siglo XIX que ha trascendido al siglo XX y al siglo XXI, considera en forma dialéctica el desarrollo de las condiciones materiales y espirituales de la sociedad, las condiciones objetivas y subjetivas en la construcción de la Nueva Sociedad.

“La historia de las ideas es una prueba palmaria de cómo cambia y se transforma la producción espiritual con la material. Las ideas imperantes en una época han sido siempre las ideas propias de la clase imperante (…) a la par que se esfuman o derrumban las antiguas condiciones de vida, se derrumban y esfuman las ideas antiguas”.

“La revolución comunista viene a romper de la manera más radical con el régimen tradicional de la propiedad; nada tiene, pues, de extraño que se vea obligada a romper, en su desarrollo, de la manera también más radical, con las ideas tradicionales”.

Ahora más que nunca El Manifiesto del Partido Comunista sigue siendo una obra imprescindible para el debate ideológico y para la acción revolucionaria creadora en el complejo siglo XXI.

Ahora más que nunca ¡El Socialismo sigue siendo la esperanza de los pueblos!

martes, 16 de febrero de 2010

Tribuna Popular, vanguardia de la prensa revolucionaria


Alejandro Ruiz

Cuando a principios de los años 90 se derrumba la Unión Soviética y el capitalismo neoliberal se proclama vencedor absoluto y se hace gobierno en los países del llamado Campo Socialista de Europa, una oleada de desesperanza cunde entre los pueblos que luchan y montones de dirigentes revolucionarios reniegan de todo y muchos otros se resignan a sobrevivir en la “producción” de la Venezuela neoliberal y anticomunista. Algunos hasta se cambiaron de nombre y moral, pues no querían saber “más nada de eso”.

En este ambiente desolador y en las peores condiciones políticas y económicas propias, un modesto periódico, con décadas de fundado, asume en Venezuela la vanguardia del debate ideológico y reaparece con una retadora consigna impresa bajo su nombre: “¡El Socialismo sigue siendo la esperanza de los pueblos!”.

En el peor momento para proclamar el socialismo como una posibilidad, desde Tribuna Popular, el periódico de los comunistas venezolanos, fundado el 17 de febrero de 1948, una vanguardia de hombres y mujeres en resistencia se atrevían a decir: No, no es el fin de la historia, no es el fin de las ideologías. A pesar de la hegemonía del imperialismo, a pesar de la caída del referente conocido distinto al capitalismo, a pesar de los muchos que abandonaron en tales circunstancias, a pesar de que los partidos comunistas y revolucionarios quedaron desahuciados, a pesar de todo ese desolador panorama en 1991, se atrevieron a decir con orgullo y fe en el futuro: “¡El Socialismo sigue siendo la esperanza de los pueblos!”.

Si alguien, objetivamente, quiere estudiar y conocer una parte importante de la historia contemporánea de Venezuela, más allá de los textos y la gran prensa de las clases dominantes, debe revisar los ejemplares de Tribuna Popular publicados durante sus 62 años de azarosa existencia. Encontrará cosas interesantes y testimonios de lucha por el Socialismo, dignos de reconocer.

Porque no siempre en Venezuela, como sucede ahora, la palabra Socialismo ha sido tan fácil de pronunciar y escribir. Hubo tiempos en que tener un ejemplar o sólo una hoja de Tribuna Popular podía costar la cárcel, la tortura y hasta la muerte. Esa era la libertad de prensa en los gobiernos del Pacto de Punto Fijo.


Desde que el Partido Comunista de Venezuela (PCV) fundara su propio medio de comunicación, Tribuna Popular (TP) se ha mantenido informando y opinando, siempre a la vanguardia de la prensa revolucionaria. No pocas veces con heroicos esfuerzos para publicar. En Venezuela, TP es el único periódico sostenido y editado por un partido político.

En estas poco más de seis décadas de periodismo revolucionario, TP ha corrido la misma suerte de sus dirigentes: unas veces en la legalidad, otras en la clandestinidad, pero nunca ha dejado de estar en la calle.


El Nº 1 de Tribuna Popular, publicado el 17 de febrero de 1948, tenía impresa como consigna: “Pan, Techo, Tierra y Liberación Nacional”. El naciente diario comunista se colocaba a la vanguardia de la lucha contra el imperialismo estadounidense. Preparaba el PCV la huelga petrolera contra las transnacionales que estallaría en 1950 y TP fue el vocero de la clase obrera en combate, en plena dictadura militar del perezjimenismo.

De aquel primer ejemplar publicado hace 62 años en blanco y negro, bajo la dirección de Gustavo Machado, a la actualidad han ocurrido cambios importantes en la publicación y contenido del periódico. Ahora, además de la edición quincenal impresa a todo color, Tribuna Popular tiene una edición digital diaria en el portal http://www.tribuna-popular.org/, con un diseño que ha mejorado mucho en los últimos meses; se percibe el accionar de la creatividad de la juventud y la madurez de sus cuadros dirigentes. El reciente cambio en la presentación y secciones de TP digital son realmente buenos y sencillos de acceder. Hasta tienen una conexión en Twititer: @tribuna_tp.


En la versión digital de TP se pueden ver noticias, opinión, denuncias, fotos y videos, documentales, libros y cursos de marxismo; así como análisis críticos de la realidad nacional e internacional.

En la nueva etapa que vive Venezuela, de desarrollo de la Revolución Bolivariana conducida por el Presidente Hugo Chávez, con miras de avanzar rumbo al socialismo, desde Tribuna Popular también se difunde y defienden los logros revolucionarios; a la vez que se formulan críticas a las fallas, deficiencias y vicios, con la intención de motivar superarlas.

El más reciente editorial de Tribuna Popular (edición impresa Nº 173, 04-02-2010) es una muestra de ese debate:

“Estamos concluyendo 11 años de la actual etapa de la revolución venezolana (..) En este tiempo hay un número importante de aspectos positivos para resaltar, y el PCV lo ha hecho en cada oportunidad y en las diversas retrospectivas (…) pero, no sólo debe hacerse esto, también debemos analizar y discutir críticamente las fallas que hemos arrastrado, las deficiencias que han surgido y los vicios que existen en la administración pública y en diferentes instancias de organizaciones políticas, populares o sociales”.

“No ayudan a un proceso revolucionario la complacencia acrítica, el comentario sin contenido, la copia mecánica de declaraciones, la fraseología acomodaticia y la previsión de un discurso para agradar al jefe…”.

Y esa es otra virtud de vanguardia de un medio revolucionario como Tribuna Popular, virtud que -por cierto- no abunda mucho: la crítica oportuna, leal y sincera al proceso revolucionario para transitar con paso firme hacia el socialismo.